
colgué mis harapos
myrtha milella


Terminal.
Al partir
se abandona el cansancio
en la pared que fuimos
varada la noción
del paso.
Fue inútil
dejar trozos de piel en el espejo,
ayer en las cornisas...
y serpentear, no sirviera
a la conciencia apurándose a vivir.


Otoño
ruido a comidamujeres sacudiendo sábanaspuliendo metalessilencio en casas de vacacionesalgo sostiene el aireescucho la música del árbolel arcoiris danzaabre caminosal brillo de la infanciaabro la puerta a la sensibilidadla ternura rodea mi nombreme recuesto en el hueco de la manono quiero partir.
desde graciela



Amor de Invierno
Busqué tu boca como gata en acecho,
mi olfato te buscó en el ambiente,
y te amé febrilmente,
tendido en mi lecho,
incendiando tu piel que ya estaba caliente.
Me llené con tu figura y con tu aroma,
apreté locamente tu cuerpo contra el mio,
leí en tus ojos, esa pasión que asoma,
el ímpetu incansable, de este amor tardío.
Lo nuestro es imposible, pura utopía,
amores dantescos que ya no existen;
no quiero ya llenarme de melancolías,
ni quimeras que duelan ni lastimen.
Adiós, mi amor de invierno,
que ligero volaste lo mismo que viniste.
El recuerdo del momento, será eterno,
impreso en mi pecho, quedó cuando te fuiste.
Xiomara J. Pagés
Copyright, Marzo 2005
Píntame el cuerpo, todo de Negro
y acuéstame despacio sobre tu cama
cúbreme de lazos y vaporosos velos
imprímelo en sábanas, con calor de tu llama.
Deja impregnado el blanco lecho con mi figura
para que nunca en la vida, pueda borrarse
y recuerdes y recrees esta dulce locura
de dos cuerpos que amando supieron darse.
Píntame con tus pinceles, amado mío
que yo seré tu musa, tu alma y tu lienzo,
llénalo de líneas, de tus fuegos y bríos,
pon la fantasía que en mi mente yo pienso.
Extiende en la yerba la túnica creada
que el agua de lluvia la selle y bendiga
y entre tus obras, la lleves bien guardada
sin que de su origen, jamás nadie diga.
Xiomara J. Pagés
(Poema premiado en Madrid, en 2005)


Por si me amaras Tengo una guirnalda en mi puerta, una rosa roja en la mesa, el vino blanco de la ocasión. Un candelabro con cinco velas y un grito en el corazón. Tengo por si llegas la puerta abierta, tengo mis sueños locos por tí, la impaciencia rondando mi alma junto al deseo de que estés aquí. Quiero tu vida junto a la mía y entre tus manos una ilusión. El horizonte pinta una línea que une tu alma con mi canción. Rasga las cuerdas de tu guitarra olvidada, busca en sus notas lo que te dice mi amor, canta conmigo tus sueños, adórnalos con luz y miel, dibújalos con tus labios en el lienzo de mi piel. Raiza J. González G. |

Aquella calle
ruge la ciudad en medio del silencio
está de asueto el vacío del tiempo
se hizo eco en el rugir de los motores
las aceras resienten el rastrillar de las pisadas
la calle de siempre /presiento es otra calle
se quedó en una estampa guardada en el recuerdo
el vendedor de rosas me ofrece un ramo de pensamientos
la chica de la música se perdió en un puesto de lotería
la cafetería sigue allí /pero que raro
el café tiene sabor amargo
ladra un perro abandonado
adolorido muestra los dientes
-cambio de calle-
alguien dibuja el mapa de los días por nosotros
es posible que hoy en la acera de enfrente/
alguien me ame en secreto
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al recorrer la calle que fue nuestra.
Junio 17 de 2007
(La foto pertenece a la Av. 4 de la Ciudad de Mérida-Venezuela)


Ser
.....bajo la noche esférica y rotunda
rayo
......arrojado contra el mármol de los sueños.
María Eugenia Caseiro

Quiebre
Transcurro un paraíso olvidado
sin manzanos que llamen a pecado,
más si guiada de valor y no de miedo
quitara estas pálidas mortajas,
y me atreviera
a buscarte en las esferas melodiosas
-relojes, lunas, burbujas, soles, cajas -,
a hallar el rastro de tu paso aún en tinieblas
en la noche presagiosa del mañana.
Arribar en privilegios no anunciados
a la desnudez que hiere mi esperanza …
si me armara del valor para alcanzarte
hurgar la arcilla de tu huída
y descalza a la huella que has dejado
provocar la ruptura del olvido
en este soterrado paraíso, piedra policroma,
inerte adiamantado ....por fuera brilla,
por dentro, en el vacío, es un tosco lamento
inválido y quebrado .
Marisa Aragón Willner.

En la tarde
Una nota de cascabeles
en la luz del silencio
estimula la magia
suma asombros
desvela la hierba
que se detiene en la boca del aire.
Una pregunta alta y despierta
moviliza los sentidos.
Las sombras bailan entre la carne y el hueso de la tarde.
desde graciela

Fragmentos I
Deslizo entre tus aguas mi contorno
y el viento desdibuja mis teselas,
se pierde en un temblor el tierno adorno
de un rostro muy lejano que no anhelas.
La vigilia en mis noches te rodea
aferrándose a tientas a tu sueño
¿Distingues en tu mar esa odisea
de mis labios buscando ser tu dueño?
Erick Strada

Descolorida memoria
Olvidadas tumbas
que alguna vez fueron blancas.
Inerte la plástica flor
es descolorida memoria.
Desterrados del paraíso
yacen nuestros muertos.
Ajeno a Dios, un mendigo llora.
Gustavo Tisocco
De "Paisaje de adentro"

PARA QUE NUNCA SE ENCONTRARAN
Y se fue
dejando que el viento
borrase cada fisura
del paisaje,
cada grieta negra
llena de voces abrazadas en el alba.
Se fue destejiendo sus pasos
urdidos en un mar
-espejo y alma- de espejismos y ensoñaciones.
Alguien separó
con una losa larga y fría
sus miradas,
alguien
cinceló sus nombres en el aire
para que nunca se encontraran.
Y se fue – en silencio-
sin derramar lágrimas…
Lola Bertrand

PRELUDIO
El trueno resonó a la distancia preludiando liturgias. Se quejó un lobo entre las rocas. Absurda insensatez de luna ciega. Sólo silencio. El mismo que surcaba su alma. Obsoletos recuerdos enmarañaron su memoria en tensas telas opacas. Nunca supo el origen del pecado, nunca tuvo respuestas, sólo espejos.
Donde su imagen se desvanecía irreverente y lejana.
Viviana Álvarez

Claroscuro
...........Te imagino dormido.
Refugiado en el calor de tu almohada.
Tanteando caminos ya gastados,
la piel expuesta al silencio,
la respiración pausada.
Y un leve ondular de tu pecho
que captura el aroma que quedó,
..............de la tarde,
sembrado en tu cama.
..............Te imagino dormido.
La luna chorreando en la ventana
y el espejo de tu cuerpo desnudo
jugando a deslumbrarla.
Noche y Luna, felinas,
centinelas de tus fantasmas,
astillan las estrellas de sus ojos,
para que tus sueños
..................................perpetuos,
se desperecen por la mañana.
Gabriela Delgado



Paseo
A esta hora, más o menos,
sales de paseo, es la costumbre,
y hoy la tarde acompaña.
Cruzas plazas, alamedas.
Los viejos, allá en la luna,
la fragancia, fresca y breve,
de las muchachas del Sur,
moritas, con carritos de bebé,
los vencejos no llegaron todavía.
Todo está bien y nada ocurre.
La luz declina dulcemente,
el mar azul invierno, cormoranes,
las barcas que regresan.
....................El gusto
de perder el tiempo de este modo.
©Antonio García.
