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martes, noviembre 11, 2008

Dormido I (Migdalia Mansilla) Dormido II (Liliana Varela)


Dormido I


siempre /dormido
un hijo
balbuceará
mamáen mi corazón


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: cuando todas las mujeres que me habitan cantan una nana.

Noviembre 10 de 2008







Dormido II



"Toda mujer lleva dormido un niño en su corazón"
Migdalia Mansilla

Mi niño aún duerme
no sabe que lo busco.
Ni siquiera notó la caricia
que en su piel mi lágrima dejó,
ni oyó el eco del angustioso llamado.
Protegido de arrullos él sueña.
Yo aquí aguardo/
su despertar.



Liliana Varela



Lili: me fascinó tu poema Mig y te entiendo; también ando buscando..y si la vida no me da
esa alegría, buscaré la forma de entregar todo lo que llevo dentro.
Besos

domingo, septiembre 23, 2007

Inventarios [Dueto: Migdalia Mansilla / Liliana Varela]


Inventario I


Quedan dos brazos caídos,
una pluma casi sin tinta,
la palabra perdida en el verso
de una página estrujada
en la urgencia de una mujer
que se desgrana,
en un torbellino
de besos desgarrados.


Quedan rumores de ayes idos
en el doblez de mi sábana,
la lágrima furtiva y rebelde
dibujando soledades en mi almohada,
quedan también los sueños indefensos
de un mañana colgado,
en el perchero de la espera.


Quedan las paredes vacías,
descolgados los cuadros pintados
con el pincel alado de la ilusión,
junto a las fotografías sonrientes
de tiempos festivos y extraños.


Queda el quinqué que iluminó
las madrugadas del amor de hacer,
el cenicero con el último cigarrillo
y la carta que dejaste antes del viaje,
en un intento de amor sin despedida.


Quedan al fin,
asentados en el libro de la vida,
los reproches de mi alma,
en las líneas del adiós.


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al sentarme a sacar las cuentas de esta vida contigo y más, sin ti.
Septiembre 14 de 2007

Del Libro inédito: En la oquedad del tiempo

....................................(versos de olvido)



Inventario II



Quedan sin terminar los "te quiero"

en respuesta al amor que te tenía,

una colilla, cenicero ya vacío

mudo testigo de nocturna huida.

Queda el eco de tu voz en el vacío

que se llenaba con el goce del placer,

un suspiro, caricias sin destino

una flor que marchita no te ve.


Lili

Inventario III



queda un rosario de palabras/

nunca dichas

otras vagando en el espacio

alguna perdida en el torrente

de algún río lisonjero

en el rumor de su voz

queda una camisa olvidada

el pañuelo con que enjugué

las lágrimas de la despedida

queda el olvido

repleto del recuerdo

que eres tú


Migdalia



Inventario IV



Queda la impronta de tus manos

que a las mías amparaban

en la tarde azul

del lamento-lágrima.

Queda tu risa en la memoria

que hoy recuerda y se reprime...

esa sensación de pesar

que comprime el alma

y la repliega.

Quedan los sitios que ocupaba

tu estampa -y mi piel

ahora sólo son santuarios

donde flagelo mi ser.


Lili

Inventario V



quedan tus huellas

salpicadas en mi piel

el cuaderno donde escribí

el diario de lo no vivido

queda el chasquido de tus besos

retumbando en mi memoria

la oración de cada mañana

rogando recordaras la noche

queda una mirada

un recelo

la mesa servida

dos copas

una llena

la otra/

..........vacía


Migdalia


Inventario VI


Queda el vaso dormido

en la orilla de la mesa

al igual que la botella

cuyo contenido jamás sació.

Queda la vida en suspenso

colgada de una promesa-rezo.

Ese Adiós retumbando en el silencio

de los pasos que nunca escuche.

Queda el hueco en la cama

lleno de nada y de frío,

la silla, algún abrigo

olvidado al partir.


Lili

Inventario VII



queda un jardín mustio

arrinconada la vida

una estela sin fulgor

las manos extendidas

quedan los lamentos

las risas ahogadas

el grito de la entraña

reclamando la pasión

queda mi boca

amarga

seca

sin ti



Migdalia



Inventario VIII


Queda lo amargo

de la fruta ya prohibida,

el jardín que no cultivamos

y que ahora...se marchita.

Queda mi amor: el verdadero,

el sentido,

que nómade y sin rumbo

deambula entre el olvido/y el recuerdo.


Lili