
Descolorida memoria
Olvidadas tumbas
que alguna vez fueron blancas.
Inerte la plástica flor
es descolorida memoria.
Desterrados del paraíso
yacen nuestros muertos.
Ajeno a Dios, un mendigo llora.
Gustavo Tisocco
De "Paisaje de adentro"

Descolorida memoria
Olvidadas tumbas
que alguna vez fueron blancas.
Inerte la plástica flor
es descolorida memoria.
Desterrados del paraíso
yacen nuestros muertos.
Ajeno a Dios, un mendigo llora.
Gustavo Tisocco
De "Paisaje de adentro"

PARA QUE NUNCA SE ENCONTRARAN
Y se fue
dejando que el viento
borrase cada fisura
del paisaje,
cada grieta negra
llena de voces abrazadas en el alba.
Se fue destejiendo sus pasos
urdidos en un mar
-espejo y alma- de espejismos y ensoñaciones.
Alguien separó
con una losa larga y fría
sus miradas,
alguien
cinceló sus nombres en el aire
para que nunca se encontraran.
Y se fue – en silencio-
sin derramar lágrimas…
Lola Bertrand

PRELUDIO
El trueno resonó a la distancia preludiando liturgias. Se quejó un lobo entre las rocas. Absurda insensatez de luna ciega. Sólo silencio. El mismo que surcaba su alma. Obsoletos recuerdos enmarañaron su memoria en tensas telas opacas. Nunca supo el origen del pecado, nunca tuvo respuestas, sólo espejos.
Donde su imagen se desvanecía irreverente y lejana.
Viviana Álvarez

Claroscuro
...........Te imagino dormido.
Refugiado en el calor de tu almohada.
Tanteando caminos ya gastados,
la piel expuesta al silencio,
la respiración pausada.
Y un leve ondular de tu pecho
que captura el aroma que quedó,
..............de la tarde,
sembrado en tu cama.
..............Te imagino dormido.
La luna chorreando en la ventana
y el espejo de tu cuerpo desnudo
jugando a deslumbrarla.
Noche y Luna, felinas,
centinelas de tus fantasmas,
astillan las estrellas de sus ojos,
para que tus sueños
..................................perpetuos,
se desperecen por la mañana.
Gabriela Delgado



Paseo
A esta hora, más o menos,
sales de paseo, es la costumbre,
y hoy la tarde acompaña.
Cruzas plazas, alamedas.
Los viejos, allá en la luna,
la fragancia, fresca y breve,
de las muchachas del Sur,
moritas, con carritos de bebé,
los vencejos no llegaron todavía.
Todo está bien y nada ocurre.
La luz declina dulcemente,
el mar azul invierno, cormoranes,
las barcas que regresan.
....................El gusto
de perder el tiempo de este modo.
©Antonio García.


Fueron signos
se enredó en la copa de aquel árbol
la nostalgia nacida del adiós
en la frontera de tu despedida
-fueron signos-
tu mirada esquiva
el silencio ardiendo
un morderte los labios
al querer balbucear el futuro
y un orgasmo escondido
en la última habitación
te fuiste
sin sentir /sin saber
que me quedaba vestida de mediodía
haciéndome tarde e invisible
a punto de vivir
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: llueve, hace frío. La niebla enhebra recuerdos.
Junio 03 de 2007

UN POEMA POR
Te propongo que seamos
militantes
del inmenso ejército de la
vida
que pongamos al servicio de la
paz
nuestro arsenal de
armas blancas:
Amor, Caridad, Solidaridad,
Respeto
para construir un mundo pleno de armonía…
Depongamos actitudes
vanas:
orgullo, vanidad,
egoísmo
y sintamos en todo nuestro
ser
la maravillosa sensación de saber
compartir…
Hoy, ¡ya!, seamos
poesía
y hagamos versos de nuestras
manos
con rima de corazones para crear
el poema inmenso
que abarque toda la tierra
y alcance el cielo,
y sea cobijo, alegría,
presente y futuro…
Juntemos tu deseo y mi anhelo
y hagamos realidad la paz
de un mundo nuevo...
Ramón Rojas Morel
Corrientes, 26-05-2007.-
Hora: 17,13.-
Derechos Reservados


Dejo correr una gota
pequeña gota de sudor
respuesta de mi cuerpo
a tan intensa tarde de verano
mientras contemplo desde mi balcón
la ciudad dormida en siesta
soledad y sudor
es demasiado
pienso
y la gota sigue su recorrido
hacia mi vientre
peina mi pelo rubio y suave
y una imperceptible brisa
roza mi cabello
con el que juego
despeinada
alborotada
como mi espíritu
soy escritura entre barullo
y calma
sueño que suena una música
y recuerdo que la dejé tocando antes
vuelvo entonces
a la actitud de ponerme a buscar
y tu recuerdo
me asalta
y es tan lejano y frágil
que se me escurre
como esa gota que recorre mi cuerpo
y ya casi es media tarde
el sol cae
y como en un sistema de red
todos los televisores se encienden
en cada edificio que me rodea
y mi soledad
se tiñe
de un azul futurista
frente a una ciudad
que me ignora
© Andreas
-LA-DESPEDIDA.jpg)


¿Por qué el dolor de cada día se traduce en nuestros sueños en la escena repetida de la narración que nadie escucha?
-Primo Levi
Esta tajada amarga
¿ cuando inicia o en que atajo se pierde,
tan lerda y repudiada?
El tamo del mutismo inamovible
lo remueven mis manos,
se va petrificando a mi costado.
Se sucedió el albor
como mordisco fosco en la garganta
y sólo permanecen
de aquella aurora matinal pavesas.
Aunque me arranque la piel,
aunque la urda al recuerdo mortaja,
lo sé, moriré sola.





Momento
Suena Escenas de niños, de Schuman.
Ella borda, en silencio, un mantel.
Él está sentado, ahora,
al paso del jaloque,
con un libro de memorias.
Contempla las casas de campo
que reverberan, allá,
por la laderas volcánicas,
entre palmeras y buganvillas en flor.
Y quisiera atrapar la luz, vivísima por san Juan.
Quedarse en la epifanía de la tarde. Lo intenta.
Pero regresa la añoranza
de cuando los días eternos
y el cielo más amable.
Y el momento huye, inexorablemente.
© Antonio García

declaración de amor 1
amo los vasos borrachos que sonríen
los que beben su champagne en buena hora
los de pisada suave
.......................los de voz olorosa
los vasos asesinos de estocada tan fríaamo los vasos inocentes amo
los vasos nevados de caricias
amo los vasos que contienen
los que pierden la noción
el sueño y la corduraamo los vasos satisfechos
los vasos que no tiemblan al borde de la duda
los que no sufren porque no los comprenden
los que se burlan del amor
los que aman todavíaamo esos vasos que saben de miradas
que entienden el dolor
los que distinguen
.....................silentes de locuaces
amo los vasos
aquellos olvidadosamo los vasos vírgenes de angustias
el vaso irreverente
......................el religioso…
amo la austera desnudez del vaso
que nunca se ha dejado besar.
María Eugenia Caseiro

Tarde no tan tarde
en esa belleza de agua
cristalina que me mira:
Lucas, el delfín, serena
a ese hombre que medita
a orillas de bajamar.
Los sonidos le llegan
hondamente, su corazón
entra en calma.
Como tarde de collar de perlas.
Julia del Prado (Perú)

