
domingo, marzo 15, 2009
Detrás de la razón [Elba Bermúdez]

lunes, enero 12, 2009
Antesala

lunes, enero 05, 2009
Isósceles

Isósceles
en un cuadrado
sólo soy
el trazo oblicuo
de dos triángulos isósceles
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: cuando se es un trazo.
Enero 04 de 2009
martes, diciembre 23, 2008
Amigos queridos
0.jpg)
Les dejo y deseo lo mejor de la vida...¡VIVIR!
Besos y un poema que siempre declamo en la Noche Buena...para tener siempre los pies sobre la tierra.
Las pajas del pesebre
Las pajas del pesebre,
Lloráis entre las pajas
Dormid, cordero santo,
Dormid entre las pajas,
Las que para abrigaros
Mas no quiero deciros,
Que aunque tan grandes deudas
Dejad el tierno llanto,
No piense vuestra madre
Que aunque pajas no sean
Un abrazo , Migdalia
martes, noviembre 11, 2008
Dormido I (Migdalia Mansilla) Dormido II (Liliana Varela)

Dormido I
siempre /dormido
un hijobalbuceará
mamáen mi corazón
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: cuando todas las mujeres que me habitan cantan una nana.
Noviembre 10 de 2008
Dormido II
Liliana Varela
Lili: me fascinó tu poema Mig y te entiendo; también ando buscando..y si la vida no me da
sábado, octubre 25, 2008
De tres grandes poetisas, unos poemas dedicados.

Mi agradecimiento eterno.
Tus letras, amiga.
Suave, precisa,
cual brisa de verano pasas
dejando que los pensamientos viajen
de tu almohada al papel.
Una fecha que despierta
el sentido del escrito
susurra al oído tu presencia
incitando a la lectura
llevándonos a soñar.
Hasta tu nombre se me hace tierno
dulce Migdalia de bellos versos
mujer-olvido, mujer de hierro.
Blanda armadura viste la tristeza
con que tus ojos despiertan al día
/y al escribir vuelcas el alma
/y te conviertes en poesía...
Besosssss.
Liliana Varela
lunes, octubre 06, 2008
Abluciones [María Eugenia Caseiro]
Abluciones.Era preciso deslindar los bordes de la lluvia
sin hacernos mitad ni despedida, crecer
en la memoria feliz de aquellas horas,
confundir el eco en la pisada
hasta el húmedo pasillo entrelazados
sin perder el lugar de poseernos
con la ventana abierta
al insólito crujir de la guanábana
brotando del árbol del presagio
Era preciso que el sosiego
diluido en el brillo de la noche
esquivara a los intrusos
en nuestro afán de afilarnos
en la piedra del destino;
adiamantar la hoja
rebanando el pan del tiempo
sobre un plato de verdad recién lavada.
...............................................................................
María Eugenia Caseiro
Y apareces vos [Elisabet Cincotta]

vendiendo el último jirón de juventud,
cargándome otra vez la cruz.
Homero Expósito
lunes, junio 23, 2008
RECITAL POÉTICO ÁRABE VENEZOLANO XXX ANIVERSARIO UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA- VENEZUELA [RESEÑA/ORLANDO CAMPOS]

Ligia Colmenares centra su atención en la contemplación de la palabra en sí. Utiliza el Río y el agua para hilar sus poemas, desbordando el conocimiento para adentrase en el sentimiento. Palabra hecha mujer, mujer encarnada en la palabra, en el escrito, rebasada en las letras. Agua, río, poemas con sentidos, llenos de riquezas, que encierran mundos de significados, ofertas de goce y deleite del éxtasis de yo contemplativo. Sus imágenes, las cosas, ideas y conceptos forman el “unum” (uno) para adueñarse del tiempo y del espacio navegando por el río solo suyo, amalgamados en sus poemas, concisos, pero pletóricos de sabiduría y belleza, como nuevos mandamientos de Dios, enviados por ángeles de amor y sabiduría, para así tejer sueños.
viernes, abril 18, 2008
Cuerpo Traidor /Insepulta/Mármol [Liliana/Migdalia/Elisabet]

No enterraré este cuerpo...
hasta que no lo vacíe de ti.
Ni sepultaré estas manos
que acariciaron tus días.
Seré una zombie,
jirones de pena colgarán de mí
no serán brazos, ni piernas, ni torso,
serán colgajos esperando su muerte
................................................./y su paz.
Cuando vacía esté,
y la vida gotee sin prisa,
y los párpados no quieran abrir
.............................../o no puedan
y los muñones carne ya no posean...
Cavaré la tumba de la traidora materia
/que me hizo amarte.
2008
Fecha: al morir de ti.
Abril 18 de 2008
Migdalia Mansilla Rojas
con la brisa de este amor
duele
en la frialdad del mármol
mezan las ramas para susurrar
la última melodía
sólo un minuto de luz
alcanza
para percibir su nombre
en el grito ahogado de mi historia
"No echen tierra sobre mis despojos".............................................................aún
domingo, marzo 09, 2008
domingo, marzo 02, 2008
¡Bendición!
Sí, papá, te pido la bendición, como acostumbramos aquí en Venezuela, a pedir a los padres, a los tíos, padrinos, a quien queramos mucho y tengamos como alguien especial, la bendición. Sólo que en este caso, ahora me bendecirás seguro desde otra dimensión, desde un lugar ignoto, y en mi fe, desde donde van las almas después que parten del cuerpo.
Te fuiste mi viejo. Decías siempre que te morirías el día que “a ti te diera la gana de morir” y así fue, porque de otra manera seguro, seguirías con nosotros aquí. Te fuiste y dejaste tantos vacíos, la casa se siente más grande, tu voz que llenaba y tronaba como un eco, ya no se escucha, tu mueble preferido, te espera para que leas la prensa en voz alta, como siempre, y todas las mujeres que aquí viven, diciéndote, “papá, que Migdalia no ha leído aún los periódicos” . “Ajá”, -respondías- y a los quince segundos de nuevo la lectura y el correspondiente comentario a la noticia del día. Asi, día tras día de mi estar en casa, me acostumbré a que siguieras leyéndome, ahora de adulta y tan vieja como tú, lo que de niña, siempre hacías, la prensa diaria.
Te fuiste mi viejo, y dejaste en todos el vacío mayor, ese que no se sabe cómo definir, ni explicar, pero que se siente tan adentro y tan de alma, que pareciera cortara como un fino bisturí. Mi mamá, tan pequeña ahora, tan débil, te espera como si hubieras salido de viaje para Cabimas o Mérida, fueron sesenta y dos años juntos en un matrimonio donde ella era esa sombra luminosa que te seguía, que te tuvo como su pilar y guía. Mi hermana, llora y sonríe con pena, va a tu habitación y te busca en cada detalle, tenías un mundo en ese espacio tan tuyo. Mi sobrina, quien te cuidaba ya como a un niño grande, lo quiere todo y luego no sabe qué hacer con tanto y vuelve sobre sus pasos, acariciando tu ropa. Mi hermano, ha acomodado todo, buscando esos papeles que siempre hay que buscar sin saber cuáles son, encontrándote en cada rincón donde dejabas tu historia.
Y yo, yo no sé ni cómo siento, sólo sé que en este momento escribo con los ojos llenos de llanto…
Como a cada rato, en los últimos tiempos repetías este fragmento, como yo tantas veces, te lo repito, bajito, para que no te despiertes, asustado y temeroso:
“Ningún hombre es, en sí, equiparable a una isla; todo hombre es, en sí parte de un continente; es una porción de la tierra firme.
Cuando el mar se lleva un terrón, como cuando se deshace un promontorio, Europa se disminuye.
Lo mismo pasa cuando se llevan a uno de mis amigos. –La muerte de todo hombre me disminuye, porque yo soy una parte de la humanidad.
Por eso, no mandes nunca a preguntar Por quién doblan las campanas: ¡ están doblando por ti ¡
John Donne
Papá, desde donde estés…¡bendición!
Ovidio Antonio Mansilla Serjal, falleció el 29 de febrero de 2008, a las 12:00meridiem.
Migdalia B. Mansilla Rojas, su hija, murió un mucho ese día con él.
miércoles, diciembre 12, 2007
Hasta el final [Migdalia Mansilla]

la razón se levanta
rompe los esquemas
se torna bordón de las angustias
traspasa el tiempo
-con su aguda lanza-
el pecho inundado
de evocaciones viejas
el cuerpo cae
..............pétreo
.................inerte
se vacían las manos
de la mies atrapada
al soplo del viento
y en el yacer
del último minuto
las huellas de la vida
quedan impresas
en los ojos de arena
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al escuchar el tic-tac… de aquel reloj.
Diciembre 12 de 2007
domingo, noviembre 18, 2007
De tercera [Migdalia Mansilla]

somos un puñado de los otros
Honore Daumier, Vagón de tercera clase
Época:Siglo XIX. RealismoNombre:Vagón de tercera claseDescripción:1863-1865. Óleo sobre lienzo. 65,4 x 90,2 cm. The Metropolitan Museum of Art. New York. USA.Autor:Honore Daumier
Editor:juanjomestre
domingo, septiembre 23, 2007
Inventarios [Dueto: Migdalia Mansilla / Liliana Varela]

Inventario I
Quedan dos brazos caídos,
una pluma casi sin tinta,
la palabra perdida en el verso
de una página estrujada
en la urgencia de una mujer
que se desgrana,
en un torbellino
de besos desgarrados.
Quedan rumores de ayes idos
en el doblez de mi sábana,
la lágrima furtiva y rebelde
dibujando soledades en mi almohada,
quedan también los sueños indefensos
de un mañana colgado,
en el perchero de la espera.
Quedan las paredes vacías,
descolgados los cuadros pintados
con el pincel alado de la ilusión,
junto a las fotografías sonrientes
de tiempos festivos y extraños.
Queda el quinqué que iluminó
las madrugadas del amor de hacer,
el cenicero con el último cigarrillo
y la carta que dejaste antes del viaje,
en un intento de amor sin despedida.
Quedan al fin,
asentados en el libro de la vida,
los reproches de mi alma,
en las líneas del adiós.
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al sentarme a sacar las cuentas de esta vida contigo y más, sin ti.
Septiembre 14 de 2007
Del Libro inédito: En la oquedad del tiempo
....................................(versos de olvido)
Inventario II
Quedan sin terminar los "te quiero"
en respuesta al amor que te tenía,
una colilla, cenicero ya vacío
mudo testigo de nocturna huida.
Queda el eco de tu voz en el vacío
que se llenaba con el goce del placer,
un suspiro, caricias sin destino
una flor que marchita no te ve.
Lili
Inventario III
queda un rosario de palabras/
nunca dichas
otras vagando en el espacio
alguna perdida en el torrente
de algún río lisonjero
en el rumor de su voz
queda una camisa olvidada
el pañuelo con que enjugué
las lágrimas de la despedida
queda el olvido
repleto del recuerdo
que eres tú
Migdalia
Inventario IV
Queda la impronta de tus manos
que a las mías amparaban
en la tarde azul
del lamento-lágrima.
Queda tu risa en la memoria
que hoy recuerda y se reprime...
esa sensación de pesar
que comprime el alma
y la repliega.
Quedan los sitios que ocupaba
tu estampa -y mi piel
ahora sólo son santuarios
donde flagelo mi ser.
Lili
Inventario V
quedan tus huellas
salpicadas en mi piel
el cuaderno donde escribí
el diario de lo no vivido
queda el chasquido de tus besos
retumbando en mi memoria
la oración de cada mañana
rogando recordaras la noche
queda una mirada
un recelo
la mesa servida
dos copas
una llena
la otra/
..........vacía
Migdalia
Inventario VI
Queda el vaso dormido
en la orilla de la mesa
al igual que la botella
cuyo contenido jamás sació.
Queda la vida en suspenso
colgada de una promesa-rezo.
Ese Adiós retumbando en el silencio
de los pasos que nunca escuche.
Queda el hueco en la cama
lleno de nada y de frío,
la silla, algún abrigo
olvidado al partir.
Lili
Inventario VII
queda un jardín mustio
arrinconada la vida
una estela sin fulgor
las manos extendidas
quedan los lamentos
las risas ahogadas
el grito de la entraña
reclamando la pasión
queda mi boca
amarga
seca
sin ti
Migdalia
Inventario VIII
Queda lo amargo
de la fruta ya prohibida,
el jardín que no cultivamos
y que ahora...se marchita.
Queda mi amor: el verdadero,
el sentido,
que nómade y sin rumbo
deambula entre el olvido/y el recuerdo.
Lili
viernes, septiembre 21, 2007
Sos [Migdalia Mansilla]

sos entraña
una herida abierta
un camino sin señales
sos todo lo que soy
en la angustia de vivirte
Migdalia B. Mansilla R.
Busco [Gustavo Tisocco]

Busco
Busco la brisa que despabile mejillas,
el relámpago tenaz que sobresalte espejos,
noches que denuncien día y luz.
Busco la magia de eruditos gorriones,
surcar un mar alcanzable/real,
palpar tantas odiseas de sauces y manantiales.
Busco la efímera presencia del silencio
que detrás del ruido aguarda,
volver a ser destello/torrente.
Busco habitar mi espacio con certezas,
inspirar aromas,
retornar sublime.
Descubrir, al final de todo,
...............que la vida es éxtasis.
Gustavo Tisocco
Derechos registrados
De Andreas [AndreaS]

Había una aurora boreal en el libro del abuelo,
la leyenda china, las campanadas siniestras
del reloj de madera, arco iris, lluvias,
riadas, la abuela recitando Alan Poe.
Había un olor de canela, pasteliltos,
la leña ardiendo rojo-vivo,
el dulce cantar de las cigarras,
el primer amor, ecos de Woodstock.
Una niña desnuda corriendo de la guerra,
el rumor de la "singer" y la voz de Ella.
Ojos claros que eran océano y cielo.
y escribí la primera sílaba,
la segunda – y hasta hoy escribo – ¿cuántas miles?
©Andreas

